http://www.youtube.com/watch?v=5KSbyM1GRO8

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA CRITICA DESTRUCTIVA

Carlos Mora Vanegas

La crítica debe hacerse a tiempo; no hay que dejarse llevar por la mala costumbre de criticar sólo después de consumados los hechos.
Se nos recuerda y se hace énfasis en considerar, que la crítica destructiva, casi siempre a espaldas del afectado, no aporta nada positivo a quien la produce ni a quién van dirigidas, porque su esencia es la de dañar, independiente de cuales fueren las consecuencias o entidad para el afectado o el grupo social en general.
El autor de la crítica destructiva, actuando de forma soterrada con cobardía y ninguna nobleza, crea con su especulación una cortina, supuestamente protectora a sus propias frustraciones y fracasos, detrás de la cual esconde su falta de iniciativa para aportar soluciones y su déficit personal de valentía, para alcanzar sus personales realizaciones.
Criticar y destruir es más fácil que enaltecer y construir. En el primer caso, no se requiere ninguna grandeza o esfuerzo; pero para el segundo, la nobleza, el trabajo y la dedicación son simplemente indispensables, y desventuradamente, los valores parecieran ser hoy menos comunes que sus antivalores.
Nos advierte Wikipedia, que la crítica destructiva siempre actúa como un “boomerang” en contra de quien la hace, desde el mismo momento que la produce. De alguna manera, por la concepción espiritual unívoca del ser humano, se traduce en autocrítica; en principio, ensucia el alma, corroe las entrañas, disminuye la esencia divina inherente al ser humano, adicionando un nuevo temor: el éxito de los demás.
Nos comenta sobre este tipo de crítica .xtreme-addictions.com.ar que la crítica destructiva transmite mensajes totalmente condenatorios, a diferencia de la constructiva, que coloca la connotación negativa específica dentro de un contexto general positivo.
La crítica destructiva ataca a toda la persona, sin permitirle ninguna salida, mientras que la crítica constructiva no se dirige hacia la persona, sino hacia aquellas acciones específicas que pueden modificarse.

La crítica destructiva, casi siempre a espaldas del afectado, no aporta nada positivo a quien la produce ni a quien van dirigidas, porque su esencia es la de dañar, independiente de cuales fueren las consecuencias o entidad para el afectado o el grupo social en general.
"El que bien te quiere no te hiere", dice un refrán español muy conocido. Esto significa que quien tiene intención de hacerte una crítica constructiva será muy cuidadoso con sus comentarios, para no herirte o dejarte mal parado. Hecha esta aclaración, podemos continuar, porque el crítico destructivo no tiene intención de hacerte un favor, de corregirte para ayudarte; aunque no necesariamente lo sepa.
Criticar y destruir es más fácil que enaltecer y construir. En el primer caso, no se requiere ninguna grandeza o esfuerzo; pero para el segundo, la nobleza, el trabajo y la dedicación son simplemente indispensables.
*Fuentes debidamente señaladas

LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA


Carlos Mora Vanegas
Resulta de todo punto monstruosa la forma en que la gente va por ahí hoy en día criticándote a tus espaldas por cosas que son absolutamente y completamente ciertas.Oscar Wilde     
 Hay críticas que muchas veces se nos han hecho y ello nos ha favorecido en nuestro crecimiento personal, no nos hemos precipitado a responder, hemos analizado el alcance, las repercusiones de la crítica y hemos determinado su alcance y muchas veces no adentramos en afrontarla  con la finalidad de que esto no vuelva a suceder.  Nos aporta  Wikipedia al respecto,  que  la crítica constructiva es la que propone nuevas soluciones a los problemas o defectos que se expongan en la crítica.
 Se nos agrega, que como criterio general, la crítica constructiva debe estar basada en una observación objetiva de un equipo o individuo cuyo comportamiento se desvía del estándar o del proceso.
La motivación para dar a conocer esta opinión debe ser el bien común y la prevención de problemas potenciales.
La crítica se debe dar a conocer al mismo equipo o individuo en donde se detecta el área de oportunidad, o a su jefe directo.
 Se nos advierte que, utilizar la crítica constructiva puede tener efectos muy positivos en un equipo de trabajo o en cualquier grupo de personas que se reúnen por un objetivo común. Sin embargo, será indispensable, plena conciencia que la crítica no es algo personal, sino algo que beneficiara al equipo de trabajo. Asimismo, para que pueda funcionar exitosamente, se requerirá por parte de los individuos involucrados entre otros: altura intelectual, visión de la problemática actual y futura, despersonalización, unidad de dirección y humildad por parte de todos los involucrados. La crítica constructiva es además una forma de criticar el trabajo de otros.
Sobre el alcance, lo que comprende este tipo de crítica, nos aporta Ernesto Simán, que el valor de la crítica constructiva se fundamenta en el propósito de lograr un cambio favorable que beneficie a todas y cada una de las personas involucradas en circunstancias o ambientes determinados, con actitud de respeto y sentido de colaboración. De forma natural, el hombre busca comunicar sus pensamientos e influir en los demás con su opinión para lograr cambios en la familia, la sociedad, el trabajo o la escuela; sin embargo, corremos el riesgo de sujetarnos únicamente a nuestro particular punto de vista e intereses, sin atender a las necesidades o propósitos que tienen los demás.
A través de la crítica constructiva se desarrollan otros valores: lealtad, honestidad, sencillez, respeto, amistad... Con esta referencia sería absurdo cerrar nuestro entendimiento y pasar por alto la importancia de vivir este valor, pues nadie puede jactarse de tener un buen juicio crítico, si no ha logrado establecer un equilibrio entre la manera como acepta las críticas y la forma e intención con que las expresa.
Cada vez que una persona desea expresar su opinión o inconformidad con rectitud de intención, tiene que aclarar que es una crítica constructiva, para evitar malos entendidos y lograr una mejor disposición de su interlocutor. A veces somos tan susceptibles, que sin la aclaración pertinente nos sentimos agredidos. Si fuésemos más sencillos y maduros, encontraríamos en cada crítica -positiva o negativa- una oportunidad para cambiar y mejorar nuestra forma de vida. En realidad, aún de las críticas más acres deberíamos tener la serenidad, paciencia y madurez para obtener lo mejor de ellas, aunque hieran nuestro amor propio.
La fuente de información señalada, nos agrega sobre este tema además, que para concretar propósitos que nos lleven a ejercitar el valor de la crítica realmente constructiva, debemos evaluar con sencillez y valentía nuestro modo de ser. Esto significa ser autocríticos.
·        Evalúa las situaciones, escucha a las personas y pregunta. De esta manera tendrás los elementos necesarios para formar un juicio correcto y dar una acertada opinión.
·        Antes de criticar a las personas en cualquier aspecto, examínate con el mismo rigor y criterio, no sea que tengas los mismos defectos. Recuerda que para ayudar a los demás, tú debes ser el primero en mejorar.
·        Haz el propósito de descubrir lo bueno que tienen las personas, las instituciones y las circunstancias. Si no tienes algo positivo que decir, lo mejor es callar.
·        Examina tus intenciones, sentimientos y estado de ánimo antes de pronunciar palabra.
·       Aprende a informarte con profundidad y acostúmbrate a hablar de los hechos, evitando hacer interpretaciones y suposiciones superfluas.
·       Acepta con madurez todo tipo de críticas y comentarios respecto a tu persona y modo de trabajar, centrando tu atención en la oportunidad de mejora.


*Fuentes debidamente señaladas