http://www.youtube.com/watch?v=5KSbyM1GRO8

viernes, 8 de abril de 2011

LAS UNIVERSIDADES DESEMPEÑAN UN ROL DETERMINANTE EN EL DESARROLLO DE UN PAÍS


Carlos Mora Vanegas
La universidad no se ordena al poder: se ordena a la conciencia de la verdad. Francisco Rivero
 Las universidades en el tiempo presente deben estar atentan a su rol, a las características de su escenario nacional e internacional y dar paso a las transformaciones necesarias para desempeñar el rol que de ellas se necesita.
Muchos gobiernos descuidan la relevancia e importancia de las universidades en sus programas, hasta el extremo que jerarquizan  prioridades que no tienen razón de ser y se olvidan del rol determinante de las universidades y su colaboración en pro de lograr un gobierno exitoso que favorezca a todos.
Venezuela nuestro interés de análisis, afronta en el presente serios problemas  en relación con la operatividad, funcionalidad de sus universidades, en donde cada día se dan protestas estudiantiles, que consideran que sus derechos al estudio  son cada vez más vilipendiados,  en donde el Gobierno,  no afronta  la realidad en que éstas  han caído , que no cuentan con los presupuestos básicos financieros  para funcionar y garantizar una excelencia académica e investigativa de acuerdo a la realidad que el presente demanda.
 Se le olvida al Gobierno el rol que representan las Universidades y más, en el ejercicio de su poder, porque de ahí surgen los profesionales, los talentos en todas sus disciplinas, necesarios para generar las transformaciones requeridas , que le garanticen al país democracia, libertad, surgimiento.
 En un escrito interesante al respecto de este tema de las universidades y su rol, especialmente en lo concerniente al poder, nos aporta Francisco Rivero algunos destellos que conllevan a ser reflexionados, tomados en cuenta como:
·        El fin específico de la universidad no es capacitar, es educar. La capacitación no educa, instruye, enseña a operar, se ordena a la acción, al cómo hacer, es decir, a los resultados y la efectividad, y por lo tanto, a las técnicas y procedimientos que los alcanzan y aseguran. La educación, en vez, se ordena a la razón, al porqué, a los principios, a las causas, a lo que explica, norma, ordena, determina y define a los seres, las acciones y las cosas. Educar, en otros términos, es formar a la mente, y en y a través de la mente, a la sensibilidad ética y espiritual que gobierna la vida y quehacer de la persona en cuanto agente libre o sujeto moral.
·        La funcionalización y operativización radical de la universidad en orden a la formación de "recursos humanos" al servicio del mercado o de la revolución, equivalen a la liquidación del paradigma socrático que la ha actualizado y constituido durante más de dos milenios como la más antigua institución educativa de Occidente. Cabría preguntarse, ¿con qué sustituiremos al espíritu de Sócrates? ¿Será con el mismo espíritu que determinó su condena a muerte en la Atenas plural y democrática que se rehusaba a interrogarse y a pensar? ¿Será con el pragmatismo absoluto, no ya del petulante y autosuficiente Calicles, sino de la "revolución" y del "mercado" y su homicida reivindicación "científica" de la definitiva superfluidad de la conciencia personal en nombre del culto al "sistema" en que se resuelve la identidad de razón y poder que define a la "modernidad"? La Universidad es la antítesis de esa demencia.
A todo ello, se puede agregar los señalamientos de la UNESCO que merecen ser repensados y tomarse en cuenta como:
  • Las universidades y el concepto tradicional que se tiene de ellas, están sufriendo cambios dramáticos ante a la creciente presión de responder a las fuerzas del mercado y a las oportunidades tecnológicas, en el contexto de la economía global competitiva y ante la necesidad resultante de educación continua,. Al mismo tiempo, las sociedades civiles se están volviendo más activas y están haciendo un llamado a sus participantes para que estudien, volviéndose más competentes, y para que continuamente aumenten su capacidad, logrando así una participación efectiva. Esto ha dado origen a una enorme demanda social – jamás antes vista  de educación de personas adultas a todos los niveles. Las demandas competitivas entre las fuerzas del mercado y las necesidades sociales necesitan nuevas contribuciones por parte de las universidades.
  • Un gran desafío para las universidades es que ellas mismas se reestructuren y transformen, con el fin de abordar seriamente las desigualdades dentro de sus instituciones y abrir sus puertas a las generaciones de adultos que no pudieron gozar de su derecho a la educación superior en el primer período de sus vidas.
  • Ver si realmente en el caso venezolano que nos involucra, si las universidades están renegociando y redefiniendo de muchas maneras distintas sus relaciones con la sociedad civil, con sus diversos socios económicos y con el público en general. Los conceptos de educación de adultos y educación permanente son fundamentales en esta redefinición institucional. La educación permanente sólo puede llevarse a cabo si se construyen puentes entre los miembros de la comunidad académica, las realidades socio-culturales y económicas que los rodean y las acciones de los ciudadanos que día tras día intentan crear mejores condiciones de vida y de trabajo
  • Las universidades tienen que abrirse a las personas con diferentes antecedentes profesionales y ofrecer nuevas formas de capacitación  continua. Tienen que volverse más sensibles a las necesidades de la comunidad y de los profesionistas activos, así como a las aspiraciones educacionales de la actual generación de ciudadanos adultos.
  • Para poder hacerle frente a los desafíos de la competencia económica mundial y de las nuevas tecnologías, se requiere de una nueva asociación entre las universidades y las diversas agencias económicas. Cada vez con más frecuencia se les está pidiendo a las instituciones de educación superior que transformen su forma y estructura básica para convertirse en instituciones de ‘educación permanente’, permitiendo que tanto las personas empleadas como las desempleadas tengan acceso a oportunidades de educación apropiadas en diferentes épocas, de diferentes maneras, para diversos propósitos, en varias etapas de sus carreras.
  • Definitivamente como lo señala la UNESCO, se solicita que las universidades – tanto en sus funciones de capacitación como de investigación – aborden temas sociales urgentes como la salud, el bienestar, las mujeres y la transferencia de tecnología apropiada para las comunidades. Los conocimientos en estos nuevos campos se están generado a través de la acción recíproca con la comunidad; los curricula se están adaptando a la vida de las personas y se están abriendo muchos nuevos senderos de aprendizaje.
En conclusión
La universidad venezolana, debe compenetrarse más con su realidad más ahora que afronta nuevos retos como el originado por el actual gobierno del presidente teniente coronel Hugo Chávez de querer instituir el denominado Socialismo del Siglo XXI , que ha conllevado a que se manifieste un escenario muy turbulento, riesgo, incierto que no solamente ha afectado al sector empresarial del país  originando improductividad, dependencia de productos importados, así como se ha afectado  seriamente la funcionalidad ,  operatividad  exitosa de las universidades, las cuales han generado constantemente serias protestas, paros,  porque  se ha deteriorado seriamente la excelencia académica atribuido en parte al raquítico presupuesto que garantice  una funcionalidad  adecuada  en esta transición que se afronta con las políticas que el gobierno ha establecido.
**Docente de postgrado de Faces, Universidad de Carabobo



No hay comentarios:

Publicar un comentario